Así se llama un novela que leí este verano y no sólo por el hecho de que me haya gustado es que comento sobre ella sino por el tema al que realmente apunta.
Resumiendo a grandes rasgos la trama, “Nunca me abandones” se centra en la vida de 3 amigos que, junto con otras personas son considerados “especiales” por sus superiores (además de particularidades como su esterilidad, condición de huérfanos y extremo cuidado por su salud por el lado de los profesores), y coexisten en una especie de colegio de pupilos llamado Hailsham. A medida que se avanza en la lectura se avanza en el descubrimiento de las particularidades de su entorno, algo hermético que, aún con su aspecto de normalidad, intriga a los personajes y dan a dudas de que hay algo detrás de la apariencia amigable del lugar.
Sumado a descubrimientos y conocimientos tanto seguros como de rumores, comienza el tema de ciertos términos algo extraños que no tratan de nada más ni nada menos de la “graduación” de los alumnos. Cómo se integrarían a la sociedad y su futuro trabajo: en primer lugar como cuidadores y más tarde como donantes de órganos, “trabajo” que les duraría hasta que mueran (después de 2 o 3 donaciones como media) .
A este punto se comienza a entender quiénes son estas personas. Nada más ni nada menos que clones, que son criados como personas para terminar con un fin que me atrevo a criticar de inhumano. En el mismo libro explica el contexto social de una época donde se realiza la expectativa de “crear” vida y todas sus controversias tanto desde el interior del clon como de la sociedad en general. Se pueden ver 2 posturas: aquellas que los trataban como animales hasta que tuvieran edad para donar y otros como Hailsham que defendían la condición y dignidad de ser humanos que estos individuos poseían, tratando de demostrar al mundo que los clones eran tan sensibles, pensantes y humanos como nosotros. Y hasta aquí los dejo con o sin ganas de leerlo.
Más allá de la ficción que posea, no podemos negar que en un futuro cercano o lejano, las situaciones que se plantean no serían muy diferentes de la realidad. En primer lugar me pregunto ¿Para qué queremos clonar gente? Bien, estarían aquellos que lo harían para recuperar un ser querido, pero la genética no determina (o al menos no totalmente) cómo será alguien, sería un extraño en un cuerpo que no le pertenece, un insulto a la vida de quien murió. Otra razón, es la que se plantea, para abrirlos como animales, quitarles sus órganos y salvarnos de enfermedades, ¿Pero acaso no serían humanos? ¿Carecerían de un alma (o como quisiesen llamarle) y eso los haría animales? Absolutamente no, porque tendrían las mismas funciones vitales que nosotros, un cerebro de iguales cualidades, serían niños pequeños a quienes de les deberá enseñar cómo avanzar en la vida. Si pensamos en alguien que queremos, no nos importaría quizás que alguien “no-humano” muriese, pero sigue sin ser ético, quiérase entender o no es un asesinato con todas las letras.
Al igual de cómo se los trataría, sería la nueva discriminación del siglo XXI, XXII o quien sabe, hasta podría ser peor que el tráfico negrero de siglos atrás. Alejándonos de lo que seríamos nosotros; ¿Qué sería de esos seres? Sin padres, creados con una meta que es nada más y nada menos que morir, sumado a todo el peso que supone en la mente el entender que el sentido de tu vida es ser una especie de caja de repuestos. ¿Donde queda la libertad sobre la vida propia? ¿El sueño de una meta, éxito, amor o el simple hecho de sentirse vivo serían un mero privilegio de aquellos que se hacen llamar personas? Al final de cuentas, aún si se dieran miles de razones a favor de la clonación los problemas no se evaporarían, la ciencia intenta poner pies donde no le corresponde.
¿Y tú que piensas?
Concuerdo totalmente con vos de que sería un fin totalmente inhumano clonar gente para luego abrirla y sacarle los órganos, da nostalgia con solo pensar que hay gente que podría llegar a hacer tales cosas.
Bueno al fin y al cabo en el mundo hay de todo no?