Así se llama un novela que leí este verano y no sólo por el hecho de que me haya gustado es que comento sobre ella sino por el tema al que realmente apunta.
Resumiendo a grandes rasgos la trama, “Nunca me abandones” se centra en la vida de 3 amigos que, junto con otras personas son considerados “especiales” por sus superiores (además de particularidades como su esterilidad, condición de huérfanos y extremo cuidado por su salud por el lado de los profesores), y coexisten en una especie de colegio de pupilos llamado Hailsham. A medida que se avanza en la lectura se avanza en el descubrimiento de las particularidades de su entorno, algo hermético que, aún con su aspecto de normalidad, intriga a los personajes y dan a dudas de que hay algo detrás de la apariencia amigable del lugar.
Sumado a descubrimientos y conocimientos tanto seguros como de rumores, comienza el tema de ciertos términos algo extraños que no tratan de nada más ni nada menos de la “graduación” de los alumnos. Cómo se integrarían a la sociedad y su futuro trabajo: en primer lugar como cuidadores y más tarde como donantes de órganos, “trabajo” que les duraría hasta que mueran (después de 2 o 3 donaciones como media) .
